En vistas a las elecciones presidenciales de EE.UU. de Noviembre y por lo parejo de los resultados de las encuestas y la despreocupación y displicencia con que trata Bush a la ventaja que parece sacarle Kerry, hacen que sea válido pensar una hipótesis, pensada aún desde el año pasado y que sería válido dejar asentada ahora, antes de las elecciones, inclusive a riesgo de correr el riesgo de equivocarse: El presidente George W. Bush tiene un as en la manga para volcar favorablemente el resultado de las elecciones presidenciales de Noviembre, y que probablemente haga valer aún hasta una semana antes de los comicios; la "captura" de Osama Bin Laden, que volcaría dramáticamente el resultado eleccionario con efecto shockeante sin dudas a su favor.Habrá que esperar para ver...
Resulta tristemente maquiavélico ver como el nuevo orden que se ha dado en llamar "Terrorcracia" sigue digitando la política internacional del concierto de los países supuestamente libres, como se ha visto con las marchas multitudinarias que han solicitado terroristas en Irak para liberar civiles tomados como rehenes tanto de Italia -donde pedían que dichas marchas sean contra el premier Berlusconi y su apoyo a la invasión del país iraquí-, o como también se ha visto en los casos del civil filipino liberado a cambio de que las tropas de su país se retiren antes de lo previsto del suelo del país de las mil y una noches, o de tantos otros civiles tomados como rehenes de origen búlgaro, polaco, egipcio, aún los asesinados civiles americanos o mismo el cocinero coreano decapitado, que a pesar de las súplicas y rezos masivos de sus pueblos y familiares fueron cruelmente asesinados.Más allá de lo execrable e imperdonable de dichos asesinatos de civiles inocentes -tan inocentes como los niños, mujeres, civiles en general que caen bajo el bombardeo del ilegal invasor angloamericano aliado- lo grave para las democracias es que los petitorios de los terroristas a las poblaciones de donde son oriundos sus desamparados rehenes se cumplen -ya sea por razones humanitarias u otras tan entendibles como las de sus familiares, cuya libre voluntad se encuentra coartada o condicionada por la límite situación-, y entonces a pedido de los terroristas -criminales de lesa humanidad- se hacen marchas en contra del primer ministro de Italia, o se liberan peligrosos terroristas, asesinos de cárceles, o se retiran tropas o empresas de distintos países, etc., etc., etc., peticiones tan disparatadas, como graves, insólitas o antojadizas.Lo peor para los sistemas democráticos de gobierno es que dirija el terror, que digite el miedo, porque implica el fin de la confianza en el sistema de gobierno que la mayoría de los países han adoptado, para que pase a regir el sistema delictual de las extorsiones.No hay que entrar pasivamente en ese juego.No podemos permitirlo ningún ciudadano de ningún país civilizado.